Quizás uno de los yacimientos más conocido y visitado de la isla sea el emplazamiento de Tufia, ubicado en una pequeña península que se adentra en el mar, delimitada al norte por la Playa de Aguadulce y al sur por la Playa de Tufia.

El yacimiento arqueológico está formado por un conjunto de cuevas que se abren sobre el mar y diversas construcciones, entre las que sobresalen estructuras habitacionales (casas de piedra) concentradas en dos núcleos separados, diversos túmulos funerarios y otras edificaciones a las que resulta difícil atribuir una funcionalidad específica. Este conjunto está rodeado por una muralla de una playa a otra.

La parte visitable, se encuentra ubicada en lo alto del promontorio y se divide en dos grupos. El núcleo sur corresponde a un grupo compuesto por cuatro recintos habitacionales que presentan una morfología circular en el exterior y plantas elípticas en tres de los casos, siendo la cuarta cuadrangular. El otro grupo de casas, situado en el sector norte del conjunto, conserva otras viviendas con características similares a las anteriormente descritas, presentando uno de estos recintos planta cruciforme.

Muy cerca de estas estructuras se encuentra una gran construcción cuadrangular, con esquinas redondeadas, que exhibe una gran perfección arquitectónica. A esta se le han atribuido diversas funcionalidades, tales como "tagoror" o plaza para reuniones, recinto para el ganado, etc. Muy cerca, hacia el norte, pueden observarse dos túmulos funerarios. Además de las construcciones descritas, un elemento característico de Tufia es la existencia de muros, unos que delimitan el exterior del conjunto y otros que dividen su espacio interior.

Dataciones Arqueológicas