La primera ermita de San Pedro González Telmo se fundó en el siglo XVI y fue destruida en 1599, iniciándose su reconstrucción en 1694. La ermita fue lugar de oración del gremio de marineros y hoy es la iglesia parroquial de San Bernardo. Se encuentra restaurada después de su declaración monumental.

El edificio, situado al suroeste del parque de San Telmo, tiene una planta rectangular con dos crujías longitudinales. La mayor está ocupada por la nave de la iglesia, que se cubre a dos aguas, y el presbiterio, de mayor altura y a tres aguas. La otra crujía, de alturas diversas y cubiertas planas o a dos aguas transversales, está ocupada por los servicios parroquiales y la sacristía.

Destaca en su interior el arco fajón que diferencia los dos espacios de la gran crujía, así como el retablo barroco y los artesonados mudéjares. La fachada está enmarcada por pilastras laterales llagueadas. Tiene un elemento central renacentista de cantería, donde abre la puerta con arco algo apuntado y frontón, ventana, hastial y espadaña. En las jambas de la portada aparecen pilastras cajeadas y el tímpano se decora con una iconografía de siete conchas y cruz dominica.

 

 

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