Moya - Arquitectura

La iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, situada en la plaza Miguel Hernández y sobre los riscos que coronan el barranco de Moya, el Museo Tomás Morales y la Heredad de Aguas representan lo  más interesante del patrimonio arquitectónico de la villa.

EL CENTRO HISTÓRICO

La iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria

El edificio antiguo de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria desapareció y el actual es un inmueble contemporáneo, inaugurado construido entre 1940 y 1957, que recrea estilos medievalistas con elementos regionalistas. Su interior conserva varias imágenes de interés, destacando la talla (que se expone sobrevestida) de la Virgen de la Candelaria, del siglo XVI. El edificio es de planta basilical con tres naves.

El alzado principal se compone de tres cuerpos: el central –entre pilastras laterales– con un hueco abocinado de arco de medio punto y enmarcado en cantería, un rosetón en la misma piedra y remate en hastial; los cuerpos laterales con unos huecos tríforos bajo cubierta inclinada; y las dos torres de planta cuadrangular de tres cuerpos rematadas por templete. Todos los elementos compositivos, así como los estructurales, son en cantería. La iglesia sigue modelos establecidos por un eclecticismo medievalista del siglo XIX pero que, en este ejemplo, son ya anacrónicos. 

Otros edificios

La Casa-Museo Tomás Morales, entre las calles Miguel Hernández y General Franco, es un edificio de planta alta del siglo XIX con cubierta plana, con patio y traspatio.  Esta casa fue residencia del poeta modernista Tomás Morales, y la rehabilitó el artista Santiago Santana en torno a los años sesenta del pasado siglo. En su interior se exhibe una colección de objetos relacionados con el cantor del Atlántico.
La Heredad de Aguas está en la calle León y Castillo y es un edificio del eclecticismo clasicista, a caballo entre el siglo XIX y principios del XX. Por su parte, la Heredad de Aguas, en la calle León y Castillo, presenta un eclecticismo clasicista, a caballo entre el siglo XIX y principios del XX.

El alzado principal del museo se compone entre pilastras con huecos adintelados encuadrados en cantería, pero con el acceso fuera de eje. Tiene un balcón de madera sobre canes de celosía y cuarterones en el antepecho y pies derechos que soportan la cubierta de tejas. Son en cantería la pilastra en esquina, el zócalo, la línea del forjado y la que corre sobre el pretil.

La Heredad de Aguas  es de composición tripartita: con un cuerpo central, formado por un patio en fachada sobre un alto basamento cerrado con columnas pareadas, que sostienen un largo entablamento con cornisa y remate con un edículo para el reloj; además de dos cuerpos laterales que se disponen entre pilastras y en simetría con respecto al eje. Todos los elementos compositivos son en cantería. 


Imágenes

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