Mogán - Arqueología

Grabados, construcciones en superficie y restos humanos, vegetales y cerámicos constatan la importante presencia de los antiguos canarios en esta zona en la que se pueden visitar varios yacimientos arqueológicos.

Almogarén de Santidad

Se trata de un gran recinto de forma elíptica (unos 40 x 30 metros), hecho a base de una doble fila de enormes lajas hincadas, que se han rellenado luego con otras lajas colocadas horizontalmente hasta formar un muro, de aproximadamente metro y medio de altura y dos aberturas o puertas de acceso.
Dentro conserva restos de tres habitáculos y en la punta sur del recinto se observa una torreta.

Cañada del Toscón

El yacimiento de la Cañada del Toscón incluye tres estructuras –en la margen izquierda- y cuevas de habitación a ambos lados.

Casas de Albariánez

El Conjunto de Albariánez, constituye un yacimiento arqueológico inserto en una zona de pinar, lo que no suele ser frecuente en Gran Canaria. Se localizan dos grandes casas de piedra seca cuyos rasgos más significativos es el gran tamaño de los elementos empleados para su edificación. Cerca de estas se encuentran la Cuevas del Trenzado, a las que también se les supone una funcionalidad doméstica, y algo más alejado el llamado poblado de Vinagrera. Una necrópolis tumular y un tagoror (lugar de reunión) completan el conjunto.

Las casas de piedra seca son de planta interior cruciforme que, en su exterior, muestran una morfología de apariencia circular.
 
En las cercanías de las viviendas antes descritas se localizan las denominadas Cuevas del Trenzado que tienen como soporte natural un afloramiento de toba volcánica en la que se labraron estos espacios a los que también puede atribuírseles una funcionalidad doméstica. Este espacio está integrado por dos cavidades artificiales de considerables dimensiones (entre 8 y diez metros de anchura).

A unos 150 metros de este lugar, aunque integrado en el mismo conjunto que venimos describiendo, se ubica el denominado por Jiménez Sánchez como poblado de Vinagrera, constituido por tres casas de planta interior cruciforme y una circular, a la que ha de sumarse una quinta, algo alejada de éstas, que muestra como rasgo distintivo su gran tamaño y el espesor de sus muros (0,80 metros).

En estrecha relación a estas casas se localiza una necrópolis tumular conformada por, al menos, seis túmulos de morfología circular y cuadrangular. No obstante el elemento más significativo de los aquí localizados en una construcción, identificada como tagoror, que, quizá, pueda ser puesta en relación con las prácticas funerarias desarrolladas en este lugar. Se trata de una edificación de planta elíptica u ovoide limitada, en buena parte, de su perímetro por piedras hincadas verticalmente con una zona de acceso orientada al norte.

Casillas del Molino

Se encuentran en el camino hacia el molino de viento, de ahí su nombre. Se trata de tres construcciones que revelan claramente en su figura su edificación especial con piedras ajustadas. Los fragmentos de vasijas, y los pedazos de tea y sabina que en ella se encontraron dan a conocer su origen canario.

Hay que seguir el curso del barranco desde Mogán, a la izquierda (derecha subiendo), a la altura del molino de viento, en una loma distante un cuarto de milla de dicho molino.
Así se expresaba Grau-Basas en el S. X I X y todavía podemos reconocer en el mismo lugar, pues el molino no ha cambiado de sitio, las tres construcciones a las que se refería.
Se trata efectivamente de tres estructuras adosadas, colocadas en el medio de un lomo sobre el Barranco de Mogán que lleva el significativo nombre del Castillete, a muy corta distancia del casco del pueblo. Muchas de las piedras que las formaban se han caído y yacen desparramadas por su interior, pero todavía puede apreciarse sus paredes y observar que curiosamente dos de ellas aparentemente no tienen puerta.
 

Castilletes

Uno de los conjuntos más curiosos de esta comarca es, sin duda, el conocido como Castillete de Tabaibales, sito en las inmediaciones de Veneguera. Su especial configuración arquitectónica explica de forma determinante el topónimo que designa a este enclave.

En la cima de esta elevación se hallan dos grandes estructuras circulares de habitación rodeadas por una gruesa muralla de lajas. Destaca en particular el excelente acabado del interior del muro de las habitaciones, cuyas piedras encajan perfectamente unas con otras, sin espacios intermedios. También se observa un posible tagoror (lugar de reuniones) y cinco túmulos.

Se encuentra en la margen derecha del barranco del Perchel, sobre un morro traquifonolítico que se eleva a unos 500 m. sobre el nivel del mar, a unos dos kilómetros de la línea de costa. En la cima de esta elevación se hallan dos grandes estructuras de habitación de planta circular y 4 metros de diámetro rodeadas por una gruesa muralla de lajas que alcanza en algunos sectores los tres metros de altura. Al pie de la muralla existían otras construcciones de similar tipología aunque en peor estado de conservación.

A poca distancia del recinto amurallado se localizaban cinco túmulos con torreón central sobre una plataforma circular, todo ello de lajas, y un recinto de planta circular que ha sido interpretado tradicionalmente como un tagoror.

Los Castilletes exhiben algunas características (muralla, ordenación de las edificaciones, torretas, etc.) que lo distancian de la valoración genérica de poblado o, al menos, en los mismos términos que han servido para definir a otros ámbitos domésticos.

Cueva de la Empalizada – Péndulo

En lo alto de los Riscos de Gonzalo, se encuentran dos cuevas muy singulares, la Cueva de la Empalizada y la Cueva del Péndulo, separadas entre sí por unos centenares de metros.

Lo extraordinario es que estas cuevas se encuentran a unos 50 y 30 metros de altura respectivamente y no parece haber forma de subir ni de bajar, sobre todo de la primera, y no se sabe cómo los antiguos canarios pudieron alcanzarlas, empotrar los palos de tea que se observan y utilizarlas como viviendas, como se demostró tras encontrar en ellas trozos de vasijas, fragmentos de cestos e incluso grabados rupestres.

La Cueva de los Palos fue alcanzada en 1968 por un equipo del Grupo Montañero Gran Canaria, y en su interior se encontraron trozos de vasijas, fragmentos de cestos, tejidos, etc. por lo que parece haber sido una cueva de habitación. La cercana Cueva del Péndulo, llamada así desde que tres escaladores del citado Grupo Montañero consiguieron llegar hasta ella por este procedimiento, es más curiosa todavía pues en su interior hay una pared recubierta de barro con motivos geométricos (círculos, rectas...) y un grabado rupestre de carácter zoomorfo. También se encontraron aquí fragmentos de molino,  cerámicas, obsidiana, restos de tejidos, etc.

El Llanillo

Al borde de la playa de Las Carpinteras, se localiza un pequeño poblado costero formado por un grupo de casas y túmulos conocido como el yacimiento de El Llanillo. El poblado está compuesto por las ruinas de, al menos, cuatro casas de piedra, un par de túmulos circulares y otras estructuras, tal vez también viviendas.

El Pajar

En la margen izquierda de la playa de El Pajar se encontraba la antigua aldea de Arganeguín o Areaganigui, escenario del intento de invasión de Gadifer de la Salle en 1405. Hoy aquella aldea indígena yace enterrada bajo las viviendas que han ocupado el barrio del Pajar, o bien han desaparecido bajo las fincas de plataneras, aflorando apenas vestigios de algunas estructuras diseminadas, aunque aún existen algunas de sus cuevas, principalmente en el Barranco de Arguineguín.

Las Casas de Veneguera

En la desembocadura del Barranco de Veneguera podemos observar parte de lo que fue un poblado de medianas dimensiones de los antiguos canarios. Dividido en dos sectores, uno próximo a la playa y otro conocido como Cañada de la Mar, han proporcionado abundante material arqueológico diseminado por la ladera, además de las propias edificaciones que siguen el patrón característico de la vivienda aborigen.

El conjunto está formado por dos sectores, ambos en el margen izquierdo del barranco. Por un lado, el más próximo a la Playa compuesto por varias estructuras habitacionales de piedra seca de distinta tipología, si bien destaca una de gran tamaño de planta cruciforme, siguiendo el patrón más característico de la vivienda aborigen. En los alrededores de esta vivienda se identifican abundantes restos arqueológicos en superficie diseminados por la ladera (cerámica, malacofauna, útiles de piedra, etc.).

Unos cientos de metros hacia el interior del barranco, y también en el margen izquierdo, nos encontramos el otro sector de importancia, denominado Cañada de la Mar, al encontrarse al pie de dicha formación geológica. Se trata de un conjunto de más de una docena de estructuras de planta irregular, sobre todo circulares y elípticas, de piedra seca, si bien no podemos descartar la existencia de otras de planta cruciforme, ya que en algunos sectores los derrubios de piedra dificultan la identificación de la planta de algunas estructuras. Se localiza también abundante material arqueológico en superficie, destacando algunas piezas de sílex y de obsidiana, testimonio de la proximidad a las fuentes de estas materias primas.

Llanos de Gamona

Entre los barrancos de Tauro y Taurito llama la atención los Llanos de Gamona.  En ellos, además de edificaciones  y torretas, se encontró una gran laja con una de sus caras cubierta por una maraña de líneas incisas. Además aparecieron grabados rupestres del tipo alfabéticolíbico-bereber.

Lomo Galeón

En esta zona podemos distinguir al menos tres conjuntos. El primero formado por diez enterramientos unipersonales, el segundo por seis y el tercero por tres. No se descarta que pudiera haber más.

El primer conjunto estudiado es el que describe Jiménez Sánchez formado por "...diez enterramientos unipersonales, formados por una cista pétrea de lajas colocadas verticalmente y cubiertas con otras, sobre las que se eleva un pequeño montículo de menudas piedras o gravas traídas expresamente de los barranquillos próximos o de la playa...Tanto los torreones como las cistas aparecen profanados, circunstancia por la que al hacer las excavaciones no hallamos restos humanos."

El segundo conjunto está situado por encima del anterior. Este enclave está integrado por seis cistas de las mismas características.

El tercer conjunto se ubica por debajo de la carretera y está formado por restos de muros y lo que pudieron haber sido cistas, en número de tres.

Lomo Los Gatos

Este conjunto arqueológico está situado en la margen izquierda del barranco de Mogán, cerca ya de la playa, y está integrado por varios núcleos: un pequeño poblado de casas de piedra seca en la zona denominada Cañada de los Gatos; una necrópolis de túmulos; algunas pequeñas cuevas naturales de enterramiento, Las Crucecitas, donde se recogieron restos de al menos doce individuos, de los que dos eran niños fallecidos en torno a los 3-5 años de vida; y un poco más elevada y separada del resto, la casa de las Siete Esquinas.

El yacimiento del Lomo de los Gatos es conocido desde el siglo pasado. Actualmente, sólo existen restos en la orilla izquierda. En la Cañada de los Gatos, aparecen varias casas cruciformes agrupadas, sin techumbre, pero en buen estado de conservación. En las proximidades de este espacio, en la misma ladera, pero hacia el interior, se localiza la necrópolis de Las Crucecitas.

Las primeras noticias disponibles en relación con este yacimiento datan de fines del S. XIX cuando fue visitado por Víctor Grau-Basas, el cual nos ha dejado además varios dibujos de los túmulos y de otras extrañas construcciones macizas que interpreta como monumentos funerarios, algunas de ellas coronadas por tres piedras rojas. Una parte significativa de los túmulos localizados en este emplazamiento responde al tipo más simple, constituidos en su morfología externa por un amontonamiento de piedras. A ellos se sumaban varios túmulos de mayor complejidad, conformados a partir de gradas y torreón central.

Uno de los espacios más interesantes de Las Crucecitas es una "cista osario" que el comisario provincial describe en el momento de su excavación como "un cámara sepulcral de formación pétrea, de 1,95 metros de largo por 0,80 metros de ancho por 0,54 de alto".
Los restos humanos que se encontraban en ella, de al menos doce individuos, estaban  "colocados en desorden, destacando las calaveras que aparecían juntas".

Por último, en la parte superior del Lomo, ya sobre la carretera C-812 que viene de Puerto Rico, merece destacarse la denominada "Casa de las Siete Esquinas" o "El Caserón", en la que puede observarse una evidente selección de la materia prima empleada para su edificación, así como el extremo cuidado puesto en esta labor. Esta construcción pone de relieve el dominio por parte de los canarios de las técnicas constructivas, nada toscas ni primitivas, así como la diversidad de soluciones arquitectónicas que desarrollaron a fin de adecuar estos espacios habitacionales a sus necesidades cotidianas.

Majada Alta

En la zona alta de esta comarca de Mogán, aunque ya en la vertiente del barranco de Arguineguín, se localiza la singular estación rupestre de Majada Alta. Éste constituye un yacimiento único por las técnicas empleadas para la ejecución de las representaciones pictóricas, así como por los motivos figurativos que integran este enclave patrimonial.

Por las proximidades de este conjunto arqueológico discurre el camino que une la Presa de las Niñas y la Presa del Salto del Perro, tradicionalmente empleado para el traslado de ganado.

Es una cueva de pequeñas dimensiones (6 m2) en la que se representaron un total de 16 pictogramas antropomorfos muy esquematizados, pintados con almagre. Estas pinturas se encuentran realizadas sobre una piedra en el fondo de la cueva donde se sitúa el conjunto mayor, así como en el techo de la misma.

Constituye un yacimiento único por las técnicas empleadas para la ejecución de estas representaciones, así como por los motivos figurativos que integran este enclave patrimonial (antropomorfos tipo "cabeza de fósforo"). Se trata, además, del primer yacimiento que fue objeto de cerramiento en Gran Canaria a fin de garantizar su protección.

Montaña de Tauro

En la Montaña de Tauro encontramos los vestigios de lo que se ha considerado un almogarén o santuario de los antiguos canarios, caracterizado por la presencia de necrópolis así como estructuras de piedra denominadas en la bibliografía tradicional como torretas troncocónicas. En la cima de la montaña se localiza una gran estructura semiderruida que es conocida por las gentes del lugar como la Iglesia de los Canarios.

Una reciente vía de investigación trata de verificar si, como se ha propuesto, estos lugares corresponderían a espacios desde los que los canarios realizarían observaciones astronómicas, a fin de controlar determinados hitos en el transcurso del tiempo.

BICS Relacionados

La Cañada de la mar

Zona Arqueológica.
Decreto 175/2005, de 2O de Julio 2005. B.O.C. núm. 149, de 1/8/05.

La Cogolla de Veneguera

Zona Arqueológica
Decreto 39/2006, de 9 de Mayo 2006. B.O.C. núm. 93, de 16/5/06..

Lomo Los Gatos
Lomo Los Gatos

Zona Arqueológica.
Decreto 259/1993, de 24 de Septiembre 1993. B.O.C. núm. 137, de 27/10/93.