RUTA Ruta Órganos Históricos

ÓRGANOS HISTÓRICOS.

Nuestro Archipiélago cuenta en la actualidad con 72 órganos repartidos en iglesias y monasterios que constituyen los restos del inmenso patrimonio instrumental generado por la Iglesia a lo largo de estos últimos quinientos años en todas las islas. A ellos se suman los órganos del Conservatorio y del Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, únicos instrumentos encargados por instituciones civiles hasta ahora. Esta circunstancia convierte a Gran Canaria en un auténtico museo del órgano europeo y, con esta propuesta itineraria, se pueden conocer algunos de los órganos más destacados de la Isla y observar, a través de cada instrumento, las características técnicas y tímbricas de cada país y de distintas épocas.

El órgano del Templo Parroquial de San Sebastián de Agüimes perteneció al convento de monjas bernardas de San Ildefonso de las Palmas y fue adquirido por esta parroquia en 1870. Es un instrumento de finales del siglo XVIII o primeros años de la siguiente centuria, y se atribuye su construcción al organero sevillano Antonio Otín Calvete (1767-después de 1835). Se trata de un pequeño instrumento, cuya caja totalmente funcional y rectangular mide 2,34 metros de alto, 1,22 de ancho y 0,80 de fondo. El teclado consta de 51 notas y está embellecido en los frontis de las teclas con taraceado romboidal de hueso y ébano.

 

El órgano de la Iglesia Basílica Catedral de Canarias de Las Palmas de Gran Canaria fue construido por el organero de origen mallorquín Antonio Portell en 1862. Se trata de un gran instrumento (4,23 metros de ancho y unos 7 de alto) concebido aún dentro de la estética barroca desde el punto de vista estructural y tímbrico (salvo el Salicional), mientras que su fachada ha sido diseñada con líneas góticas, asimilándose a la arquitectura de tipo historicista de la época. Posee una magnífica fachada plana con siete calles, subdivididas en altura en uno, dos o tres castilletes con celosías góticas, y rematada por pináculos y terceletes asimismo góticos. La fachada se enriquece visualmente con la trompetería horizontal. Posee dos cuerpos, el principal y el de cadereta, con sus correspondientes teclados de 54 notas y secretos partidos.

 

El órgano de la Iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar, de la casa alemana W.F. Walker, fue regalado a la parroquia en 1912 por su párroco don José Romero. Presenta una hermosa fachada de cinco castilletes, tres de ellos rematados por cubiertas triangulares. Posee una consola independiente con sus dos teclados y pedalero.

 

El órgano de la iglesia de Santa María de Guía, construido en 1899 por la casa organera italiana de Giuseppe Mola y puesto a punto por el taller de Luis Magaz, viene a poner un eslabón más en la cadena de loables restauraciones del Cabildo de Gran Canaria, para recuperar el sonido del pasado a través de estos instrumentos de variada tímbrica. Giuseppe Luigi Molla puede considerarse sin duda uno de los más importantes constructores italianos de pianofortes, harmoniums y órganos litúrgicos. Su producción se sitúa a caballo entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX. El órgano Mola de Santa María de Guía no representa, por tanto, un caso aislado, sino que constituye una prueba tangible y evidente del alto nivel técnico, artístico y constructivo alcanzado por la industria turinesa G. Mola, capaz de competir, durante aquella época, con las más famosas fábricas de órganos del mundo.

 

El órgano de la iglesia de San Vicente Ferrer de Valleseco es un buen instrumento de origen germano, anónimo, que fue comprado en Hamburgo para la basílica de Nuestra Señora de El Pino de Teror, a finales de la década de los sesenta del siglo XVIII. Cuando este templo decidió en el siglo XIX comprar un nuevo instrumento, el viejo órgano alemán pasó a esta parroquia de Valleseco, siendo inaugurado en su nueva ubicación el 1 de enero de 1898. Posee un solo teclado de 51 notas y un mueble de tipo barroco, con tres torreones a diferente altura, dos planibandas y celosías y ménsulas con excelentes tallas.

 

El órgano de la ermita de San Telmo, en Las Palmas de Gran Canaria, es un pequeño instrumento de origen germano comprado por la cofradía de mareantes de San Pedro González Telmo en 1776 para dar esplendor a la festividad del santo. Su caja, confeccionada en buena madera de pino, está muy bien labrada y exhibe unas preciosas celosías caladas y doradas en la parte superior de los tubos de fachada. Lo más llamativo son unas puertas que interiormente llevan unas pinturas chinescas de fondo rojo intenso y representaciones de motivos diversos en dorado. El teclado consta de 51 notas.