El día 11 de abril se celebra la última al mencionado paraje, uno de los espacios naturales más bellos de la isla

El día 11 de abril el Cabildo de Gran Canaria celebra la última visita guiada al emblemático paraje natural de Los Tilos, localizado en el municipio de Moya, organizada con motivo del Día Mundial del Agua.

La iniciativa denominada ‘El bosque que atrapa la lluvia’, que impulsó un total de cuatro visitas guiadas, se enmarca dentro de la política patrimonial desarrollada por la Unidad de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario, que busca difundir la singularidad de los distintos paisajes culturales de la isla, y que ha registrado una notable participación en sus precedentes entregas cursadas a la Mesa de Acusa, Barranco de Guayadeque, Finca de Osorio, La Isleta, El Hornillo de Agaete, la Caldera de Bandama, la Playa de Las Canteras o a las salinas de Tenefé y Arinaga.

En este caso la visita cuenta también con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo. Tanto el técnico del área de Patrimonio Histórico de  la Consejería de Cultura, José González Navarro, como Francisco Javier Sosa, biólogo y técnico gestor de los Espacios Naturales Protegidos del Parque Rural de Doramas y de las Reservas Naturales de Los Tilos de Moya, Azuaje, El Brezal y de Barranco Oscuro, todos ellos adscritos a la Consejería de Medio Ambiente y Emergencias de la Corporación, dirigirán las visitas previstas, que además contarán con la asistencia de la empresa Tibicena.

Las personas que acudan a esta última visita podrán conocer un paraje natural rezumante de humedad, de olores, de sonidos que evocan lo que es y pudo ser el gran bosque de laurisilva, que tapizaba la parte septentrional de Gran Canaria.

En Los Tilos de Moya la mano del hombre se evidencia en un rico legado patrimonial vinculado a la cultura del agua como cantoneras, bocas y acequias, que cruzan y acompañan el recorrido. Los visitantes comprobarán que muchas de estas construcciones solo muestran los huesos de aquella columna vertebral que movió miles de litros durante cientos de años, un ejemplo que nos confirma la fragilidad de lo irrepetible.

La conquista, la nueva sociedad y junto a ellas, nuevas necesidades comerciales y culturales, serán las propiciatorias para la puesta en marcha de un nuevo sistema de riego, de apropiación y privatización del agua, que provocó la rápida desaparición del Monte Verde y con ella de las aguas del lugar. Actualmente los programas de recuperación impulsados por el Cabildo de Gran Canaria están permitiendo la repoblación de lugares como los Tilos, Barranco de las Madres, Barranco de los Propios y Osorio.