El día 6 de julio una treintena de personas conocerán la operativa del puerto más importante en el Atlántico Medio y su trascendencia para el tejido productivo y social de la isla

El día 6 de julio tendrá lugar la primera de las cuatro visitas guiadas gratuitas organizadas por el Cabildo grancanario, con las que explicará la trascendental importancia que el Puerto de la Luz de la capital grancanaria tiene para el tejido productivo y social de la isla, así como para el conjunto de la economía de Canarias. La restantes visitas se desarrollan los días 11, 13 y 25 de julio.

Impulsadas por la Unidad de Patrimonio Histórico de su Consejería de Cultura,  las citas previstas cuentan con la colaboración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas y estarán dirigidas por Cecilio Hernández Castellano, miembro de la policía portuaria, que estará asistido para la ocasión por el técnico Octavio Rodríguez, de la empresa Tibicena.

Durante la misma se formula un recorrido por distintas estaciones que permitirán conocer de primera mano la operativa del puerto más importante en el Atlántico Medio y su trascendencia para el tejido productivo y social del territorio. El Centro de Control del Puerto, la Punta del Muelle Reina Sofía, la Terminal de Contenedores o el Muelle de Santa Catalina, son algunas de las paradas que incluye el recorrido a las instalaciones portuarias. Explicar esta relación histórica de la ciudad con su puerto permite comprender mejor la condición atlántica de nuestro acervo cultural con múltiples miradas al mar.

Hay que recordar que el Puerto de La Luz en Gran Canaria es el más grande del Archipiélago canario y uno de los nexos de distribución de mercancías más importante de España. A lo largo de 2018, se registraron 13.241 escalas de buques, 900 escalas más que en 2017, es decir, un 7,29 % más. El tráfico total de mercancías superó los 23,3 millones de toneladas.

Desde hace cinco siglos la ciudad ha estado unida a las infraestructuras portuarias. El primitivo Puerto de Las Palmas o Muelle de San Telmo se configuraba como el límite norte de una capital constreñida por el sistema de fortificación de la ciudad. El inicio de la construcción del actual Puerto de La Luz supuso el crecimiento físico y sobre todo económico de la capital de la isla de Gran Canaria. Un espacio geográfico aislado y ocupado por un barrio de pescadores y un maltrecho castillo, irá creciendo al calor de la actividad portuaria hasta llegar a integrarse en el entramado urbano y convertirse en la puerta de entrada de los bienes y recursos necesarios para el sustento y supervivencia de la isla. En la actualidad, es también la puerta de entrada de más de medio millón de turistas.

Desde la obra de León y Castillo al turismo pionero, desde  las exportaciones agrícolas al cambullón, son muchas hojas de la historia de Gran Canaria escrita en los espigones de un Puerto que sigue siendo abrigo de los tiempos insulares.