DE TU INTERÉS: Patrimonio “entremanos”: La alfarería tradicional
La alfarería es uno de los oficios más antiguos que existen en el mundo, y en Gran Canaria no podía ser de otra forma… Los primeros trabajos en cerámica conocidos son los aborígenes, de origen prehispánico. A partir del siglo XV comienza la llamada “cerámica histórica”, realizada sobretodo por artesanos andaluces.
En la isla la cerámica se denomina comúnmente loza y a los alfareros loceros, o más bien loceras, ya que siempre fue una profesión eminentemente femenina, desde sus inicios.

La forma tradicional de trabajar la loza en Gran Canaria se mantiene en algunos lugares, o centros loceros, como Lugarejo (Artenara), Tunte (San Bartolomé), Hoya Pineda (Gáldar) o La Atalaya (Santa Brígida), y consiste en su levantamiento sin el uso de torno y el posterior guisado en hornos, muchas veces a cielo abierto.

Este proceso de trabajo tradicional se resumen en:

La extracción del barro -la materia prima de la pieza- y del almagre, que le da el color rojo tradicional.
Extracción del barro

La preparación de la mezcla, combinando el barro normalmente con agua y arena.
El amasado de la mezcla con la manos o los pies.


El levantamiento o modelado de la pieza a base de “churros” de barro que se superponen sobre una base y a los que se va dando forma con “lisaderas” y “rasponas”.

Una vez la pieza está urdida se deja secar unos días, se alisa y decora.
Finalmente se guisa la pieza en un horno con fuego directo.

A mediados del siglo XX se había perdido prácticamente esta forma de artesanía, afortunadamente hoy en día se va recuperando por el interés de muchos artesanos canarios y gracias al apoyo de instituciones como el Cabildo Insular.

Además, ha resurgido el interés académico por la fabricación de loza, proliferando los artículos y trabajos de investigación sobre el tema como, por ejemplo, los que llevan a cabo en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria sobre la cerámica aborigen, Amelia Rodríguez Rodríguez y Miguel del Pino Curbelo y, sobre centros loceros y cerámica tradicional, Amelia Rodríguez Rodríguez, Antonio Jiménez y Juan Zamora.
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