El día 27 de abril dan comienzo las visitas guiadas organizadas por el Cabildo que tienen por finalidad difundir los paisajes rurales de Gran Canaria

En el apacible barrio de San Antón, en la carretera hacia Las Madres, en el municipio de Firgas, la familia Pérez Suárez lleva desde la segunda década del siglo XX cultivando el popular y preciado berro en las tradicionales berreras que ocupan distribuidas escalonadamente en nateras una  ladera de ligera pendiente.

Los Pérez Suárez se han convertido en uno de los mayores productores de Gran Canaria del cultivo del berro, toda una referencia en la mesa de los canarios, cuyas explotaciones conforman en el citado municipio de la isla un bello y singular paisaje agrícola.

El día 27 de abril la Unidad de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria inicia las visitas guiadas a dicha zona para que las personas que se hayan inscrito en las cuatro citas previstas, puedan conocer de cerca este sistema de cultivo que constituye una seña de identidad del paisaje rural y cultural de la isla, en el que confluye la interacción del ser humano y la naturaleza con la finalidad de producir recursos.

Al fondo del barranco se hallan las berreras antiguas de esta familia, en nateros encadenados de alto valor etnográfico, desde donde se ideó la extracción mecánica de los berros con cable aéreo hasta la carretera, aunque luego el cultivo se trasladó a las actuales terrazas en torno a 1970.

Más de un centenar de personas podrán descubrir algunos detalles sobre los cultivos de berros y ñames, tan presentes en la geografía insular desde tiempos inmemoriales, vinculados a una corriente continua de agua en los cauces de los barrancos, así como conocer la evolución que ha experimentado este paisaje y la labor diaria de sus protagonistas. Se pretende con estas visitas guiadas que seamos capaces de valorar la importancia de la conservación de este tipo de labor agrícola. En algunas zonas de la isla, como en el municipio de Firgas, aún podemos observar estas viejas berreras que combinan ingeniería hidráulica y terrazas de cultivo.

La demanda del berro de Firgas fue tal en los mercados de Las Palmas de Gran Canaria y pueblos del interior que, a partir de 1970, comenzó a producirse en cultivos intensivos sobre berreras artificiales construidas en nateros artificiales de hormigón, quedando las antiguas construcciones en barro y piedra en el fondo del barranco, lugar donde hoy siguen creciendo las ñameras. El cultivo del berro se introdujo en Firgas en la segunda década del siglo XX y en sus orígenes se cultivaba directamente en el cauce de los barrancos, como en el de  Las Madres, Guadalupe y Azuaje. Dionisio Manuel Pérez Suárez que llegó, con sus tres hermanos, a cultivar más de 5.000 metros cuadrados de esta planta, recuerda vender hace años los domingos entre 700 y 800 kilos en Gáldar y en Mercanarias.

Ahora, nuevas modalidades surgen alrededor de la explotación del admirado berro firguense. Por ejemplo, el empresario Marcos Ramírez, elabora un licor de berros,  fruto de la maceración de doce ingredientes, entre ellos el berro, que embotella y exporta al extranjero a través de Portugal.

La iniciativa, que volverá a repetirse los días 2, 9 y 11 de mayo, se enmarca dentro de la política patrimonial impulsada por la Unidad de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura que busca difundir la singularidad de los distintos paisajes rurales de Gran Canaria. El técnico del área de Patrimonio Histórico de  la Consejería de Cultura, José González Navarro, contará con la asistencia de la empresa Tibicena a la hora de interpretar dichas visitas, así como con la colaboración de  la  familia  Pérez Suárez, productores del histórico cultivo en las tradicionales berreras.