El Cabildo recibió hoy este importante informe del panel internacional de expertos que evaluó Risco Caído y las Montañas Sagradas de Montaña. La propuesta abarca cerca del 25 % de la isla. Risco Caído ha llevado a reformular la visión habida hasta el momento de la cultura aborigen. Gran Canaria, sus cuevas y yacimientos aún aguardan importantes sorpresas.

El panel de expertos internacionales del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) ha recomendado la inscripción de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria en la restrictiva Lista de Patrimonio de la Humanidad, último y definitivo paso para su previsible declaración final en Azerbaiyán la primera semana de julio, informó hoy el presidente del Cabildo, Antonio Morales, minutos después de recibir este importante informe remitido por la Embajada española ante la Unesco.

La Lista de Patrimonio de la Humanidad se ha vuelto aún más exigente en la última década y, a pesar de ello, el expediente de Gran Canaria no solo ha superado este estricto paso, sino que las propuestas deben cumplir una de las diez características exigidas y la de Risco Caído cumple con dos, la autenticidad y la integridad, y además será la primera vez que sea reconocido un celaje, resaltó el director del expediente, el arqueólogo insular José de León, quien apuntó que la propuesta abarca cerca de la cuarta parte de la isla y que Gran Canaria aún guarda muchas sorpresas arqueológicas.

Morales recordó que Icomos fue fundada en 1965 y es la responsable única de proponer los bienes para su declaración como Patrimonio de la Humanidad, cuya confirmación marcará un antes y un después que proyectará el pasado en el futuro, ya que supondrá una reactivación económica y una responsabilidad compartida de conservación que no será posible sin la sociedad.

De hecho, esencial es para su declaración el respaldo ciudadano que creyó en la iniciativa desde el “minuto uno”, subrayó De León, quien aseguró que Gran Canaria ya se ha convertido en “paradigma mundial de la aventura humana” porque este espaldarazo la sitúa como “punta de lanza de las culturas a la altura de otras ya conocidas como Hawaii y Egipto”.

Morales quiso reconocer la labor y entusiasmo de José de León, así como de Julio Cuenca, descubridor de la cueva, y Cipriano Marín, coordinador del expediente, además de expresar su agradecimiento al director regional de Cultura, Miguel Ángel Clavijo, y a los alcaldes de los municipios incluidos, a quienes llamó para trasladarles esta buena noticia antes de hacerla extensible al resto de la sociedad.

El informe rememora el origen de esta cultura Amazigh -que de por sí evolucionó excepcionalmente en un sistema aislado-, que habitó este enclave resguardado por la Caldera de Tejeda e impregnado de barrancos y acantilados, cuevas y mesas, con gran cantidad de arte rupestre que ha dado lugar a un paisaje cultural que aún conserva la mayoría de sus elementos originales. Los vestigios, apunta, han sobrevivido en el tiempo y el espacio, subraya, y han dado lugar a un enclave que conserva prácticas ancestrales como la trashumancia o las inscripciones libyco-bereberes.

Integridad

El espacio tiene unas “espectaculares y monumentales características físicas, bosques sagrados, asentamientos trogloditas en los acantilados y en las cumbres, instalaciones agrícolas sobre terrazas de cultivo y senderos establecidos por los antiguos canarios”, agrega.

Las relaciones entre los diferentes atributos “son claramente visibles” y cuenta con “numerosos hitos para los visitantes”. La integridad del espacio lo convierte en un excepcional paisaje cultural, que es a su vez completo y muy armonioso, representando el último refugio de montaña de los Amazighes.  En los últimos años, prosigue, ha habido una evolución positiva en la integridad de los principales sitios debido, sobre todo, al impacto y la difusión de la información en la gestión del turismo.

Autenticidad

Por si fuera poco, también cumple con la característica de la autenticidad, de manera que es recomendada por el doble de las características necesarias. En este apartado incide en que el paisaje cultural es “una de las mayores expresiones de la biodiversidad” de las Islas Canarias, y puede ser considerado como un “genuino vestigio del hábitat natural de los primeros pobladores”.

La autenticidad se manifiesta, entre otros, en antiguos graneros y múltiples ejemplos de asentamientos trogloditas que conservan su forma y diseño sin cambios significativos en 500 años, incluso “la ruta de los antiguos senderos, las cisternas subterráneas y la ubicación de los antiguos refugios se han mantenido en el tiempo y en el espacio”.

Los Espacios Sagrados de Montaña son un “testimonio único y excepcional” de los primeros pobladores de Gran Canaria y sus enclaves trogloditas suponen un “ejemplo único”, determina el informe sobre este espacio en el que la estrella es sin duda la cueva de Risco Caído.

Esta espectacular caverna ha permitido reformular otros espacios como la sierra del Bentayga y el Roque Nublo, lo que en realidad se extiende por el resto de la isla, como es el caso de la Cueva de Tara en Telde, la de las Brujas en Agüimes, y otra de reciente hallazgo en Telde, cuyo estudio podrá confirmar que siguen el mismo patrón de espacio sagrado y astronómicos que Risco Caído, en el que el papel de la mujer, las harimaguadas, fue fundamental, apostilló José de León.  

Con la impactante entrada del primer rayo de sol de la primavera para recorrer los relieves que legaron los aborígenes en sus paredes, hasta los cambios de forma que van experimentando para conformar toda una narración audiovisual en el que la tierra es fecundada por el sol hasta dar su fruto, para al término de la temporada deje de entrar el sol para dar paso a la luna, constituye un espacio cuya perfección matemática y arquitectónica no deja de asombrar a los expertos internacionales.

Recomendaciones finales

El informe realiza seis recomendaciones en las que el Cabildo, de hecho, ya trabaja, y son un centro de gestión que estará abierto en breve, la puesta en marcha de la Fundación Risco Caído, que ya recorre sus trámites administrativos, así como el plan de prevención de riesgos contra el fuego y los riesgos del cambio climático, la definición der una nueva estrategia turística, un plan de investigación arqueológica y la implementación del plan territorial hidrológico que garantice la gestión y suministro para los agricultores emergentes, de manera que no solo se garantice la conservación del enclave, sino que arraigue y atraiga a la población y se vuelva llenarse de vida.