Agüimes - Arquitectura

Antiguo Ayuntamiento

En el solar del Corral del antiguo Concejo, entre las calles Sol, el callejón del Consejo y Moral, se encuentra el edificio que albergó el Ayuntamiento, la escuela de niños y el antiguo Juzgado. Las obras se iniciaron en 1901 y se terminaron en 1913, trabajando en ellas los peritos Francisco Torres (carpintero) y Felipe Mena (mampostero). Hoy es un hotel rural, rehabilitado en 1995.

Ocupa un solar trapezoidal. Consta de una crujía perimetral de dos alturas que dispone la totalidad de los dos frentes y la medianería, dejando un patio cerrado con tapia al callejón. El frente principal es simétrico, con cuatro huecos de dintel curvo en planta baja y balcones sobre volados de cantería y balaustre de hierro, ante otros cuatro huecos de dintel recto en planta alta. Un frontón con bordes de cantería corona el alzado y se levanta sobre la cornisa y el pretil, también de cantería.

Casa de la Cámara Episcopal

Frente al llamado parque de los Moros, y situado en lo que se entendía, en el siglo XVIII, como la entrada a la ciudad, se levanta la Casa de la Cámara Episcopal, conocida también como Casa de Betania o Palacio Verdugo. El edificio se documenta ya en 1764. Destaca el uso de la cantería así como la ornamentación con elementos mudéjares. En la actualidad es el Museo de Historia de Agüimes y sede de la institución religiosa Casa Betania.

Se emplaza sobre un gran solar cuadrado, con crujía perimetral a dos aguas que rodea un gran patio interior con frutales, y que contenía, además, una capilla, molino y pósito de grano; construcciones todas que se van realizando hasta el siglo XIX. El acceso original, desde la placetilla de Verdugo, por un portón y zaguán bajo el cuerpo a dos alturas, se complementa con una escalinata de acceso desde el parque al volumen principal de una planta levantado sobre el sótano. Aquí los huecos están recercados en cantería, y destacan algunos con antepechos labrados y arcos conopiales, ya con elementos mudéjares.

Casa de los Camellos

Una de las construcciones más notables del centro histórico de Agüimes es la que fue casa solariega propiedad de Agustín Manrique de Lara y del Castillo Olivares, situada entre las calles Progreso, Retama y Barbuzano y conocida como Casa de Los Camellos.

Restaurada y rehabilitada recientemente como hotel rural, la construcción original data del siglo XVII. El nombre deriva de los animales que, para el trabajo agrícola, allí tenían su establo.

El cuerpo principal lo forman dos bloques con planta en "L" y enfrentados, que definen un bello patio interior, cerrado por una tapia y en torno a un jardín, disponiendo además de patio de servicio. Los cuerpos edificados son de dos alturas con cubierta de tejas a cuatro aguas y galerías de madera sobre pies derechos, que muestran su valor arquitectónico sobre todo en el interior del patio principal. Tiene la particularidad de que las fachadas se desarrollan hacia el interior, con carpinterías de madera en huecos que están recercados de cantería.

Casa de los herederos de los Romero

En la esquina de las calles Progreso y Párroco Pérez Sosa está la vivienda que fue de Manuel Romero Hidalgo y que se conoce hoy como Casa de los Herederos de los Romero. Es una casa solariega de las pocas que quedan datables del siglo XVII, de pequeñas dimensiones aunque ejemplo destacado de la tipología más usual en aquel momento.

Se trata de una sola crujía de dos plantas y cubierta a dos aguas, con el hastial perpendicular a la calle Pérez Sosa y con un gran portón que da acceso a un patio cerrado por una tapia que es, a la vez, la fachada a la otra calle. Sobre este patio se dispone una galería que ordena las estancias de la planta alta, sobre pies derechos, zapatas y con barandilla de balaustres torneados, todo de madera. En la fachada principal dos huecos con antepecho y dintel se abren en un paño único de cantería, del mismo modo que el portón, coronado por un labrado guardapolvo de sillería.

Casa González

La Casa González, en la calle Alejandro Hidalgo número 15, es uno de los mejores modelos del tipo tradicional de vivienda solariega en el centro histórico de la ciudad. Data del siglo XVIII.

Se desarrolla en dos crujías paralelas que dejan en medio el patio de fachada. Los cuerpos son, como se ha dicho, perpendiculares a la calle, de dos alturas el de poniente (con granero en planta baja y habitaciones en la alta) y de una el de naciente.

En el volumen principal, con cubierta a dos aguas sobre una armadura de parhilera y gruesos tirantes, hay una galería abierta al patio con tejados sobre pies derechos y zapatas de madera, a la que se accede por una escalera exterior de cantería.

Casas de Alejadro Hidalgo y del Tallero

En los límites del desaparecido convento de Santo Domingo existe una construcción del siglo XVII desde donde parte la vía de enlace con El Barrio alto (hoy calle Alejandro Hidalgo), probable lugar de residencia de los primeros peninsulares llegados a Agüimes. Se trata de las Casas de Alejandro Hidalgo, uno de los patricios de la ciudad, y que destaca por sus elementos del tardío gótico "manuelino". Junto a esta llama la atención también la Casa del Tallero, un modelo urbano del siglo XIX de dos alturas-

El Covento de Santo Domingo fue fundado en 1661, secularizado en 1835 y destruido por un incendio en 1887. Las Casas de Ajejandro Hidalgo Construcción que posee ahora una única crujía de dos alturas con una cubierta a dos aguas. El edificio destaca, sobre todo, por los dos huecos altos de la fachada, con repisas profusamente labradas con sogueado y taqueada, características del tardío gótico "manuelino".

Junto a ella, la Casa del Tallero , situada en un solar de esquina que ocupa toda la fachada. Sobre una superficie trapezoidal, deja en la crujía interior un patio con galería sobre dos soportes y con una escalera de cantería junto a la medianera. La fachada principal es simétrica, de seis huecos rectangulares recercados en cantería, que usa también la piedra en el zócalo y los sillares de esquina.

Conjuntos Históricos de la Villa de Aguimes

Agüimes cuenta con un legado arquitectónico muy importante, concentrado en el casco histórico, y marcado por su condición de Señorío del Obispado hasta entrado el siglo XIX. Destaca la plaza de Nuestra Señora del Rosario, la Iglesia de San Sebastián, así como el caserío de Temisas, ejemplo de arquitectura popular, y las casas cueva de Guayadeque.

El centro histórico de la Villa de Agüimes se caracteriza por un trazado de estrechas calles y manzanas irregulares. El espacio público más importante es la plaza de Nuestra Señora del Rosario, consolidada durante el siglo XIX, tras la desaparición de la iglesia vieja y la construcción del actual templo de San Sebastián, que la preside. Otras plazas son las de San Antón y Santo Domingo, relacionadas con edificios religiosos desaparecidos: la ermita del santo abad y el convento de los dominicos. El principal monumento del municipio es la neoclásica iglesia de San Sebastián, atribuida a Diego Nicolás Eduardo. Se comenzó en 1796 y tardó casi siglo medio en concluirse, siendo aún más tardío el frontón de remate del frontis (1939). Es de tres naves, sin capillas laterales, cubierta con bóvedas y cúpula; la fachada es totalmente de cantería, sólo posee un acceso y está flanqueada por dos torres. También destacan en la villa varios interesantes ejemplos de arquitectura doméstica, de los siglos XVII y XVIII, como las casas Alvarado y Saz, Lozano y, especialmente, "las casas de Verdugo", vivienda episcopal que lleva el nombre del prelado canariense. En algunas viviendas se aprecian arcos conopiales y repisas labradas. Fuera de la villa es un buen ejemplo de asentamiento rural y arquitectura popular el caserío de Temisas, integrado en un bello paisaje con sus casas con cubiertas de teja y la ermita de San Miguel (siglo XVIII). De diferente carácter son las viviendas del barranco de Guayadeque, donde predomina la casa cueva, en una mayor integración con el medio, ya que incluso la ermita -dedicada a San Bartolomé Apóstol- está excavada en la roca.

El faro de Arinaga

Declarado BIC , actualmente en restauración . Fue construído en 1891 por el ingeniero José Sanz Soler. Se trata de una torre cilíndrica anillada por dos balcones circulares. La casa constituye un volumen rectangular y el interior está articulado por un pasillo central que le da coherencia a las distintas estancias.

Iglesia de San Sebastián

Aunque fue en 1787 cuando se decide construir una nueva iglesia, no será hasta 1793 cuando el obispo Tavira mande llamar a un arquitecto –quizás Diego Nicolás Eduardo- para diseñar el proyecto. La obra, de la que se encargó finalmente Juan Pérez de León, comienza en 1796 en el lugar solar donde se ubicaba el viejo cementerio que ya había sido trasladado extramuros.

 

Su construcción sufrió múltiples altibajos hasta que, entre 1877 y 1881, la iglesia disfruta de un nuevo impulso, cuando se construye la bóveda y el cimborrio. En 1881, el maestro Francisco de la Torre rehace las trazas que, con el tiempo, serán los planos definitivos de la edificación. Se inauguró en 1888, aún sin terminarse ante la urgencia provocada por la ausencia de templo. La finalización de las obras fue en 1940, siendo el arquitecto de esta última fase Rafael Masanet.

La iglesia responde al tipo arquitectónico de tres naves abovedadas, que se levantan sobre soportes de capitel toscano y arcos de medio punto, disponiendo de una nave transversal, también abovedada y sin capillas laterales. En el crucero se levanta la alta cúpula sobre un tambor con doce ventanales.

La lisa fachada, toda ella de cantería, está flanqueada por dos torres cuadrangulares con campanarios ochavados y apilastrados, rematados por cúpulas. En el eje abre la gran puerta con dintel de arco rebajado y rematada por un frontón. Los laterales alternan los paños lisos o hastiales curvos con contrafuertes.

Temisa - El barrio de San Miguel

En la pequeña plaza central del barrio de San Miguel está la iglesia de San Miguel Arcángel, de interior mudéjar y exterior barroco popular, terminada de edificar en 1730.

En el barrio también destacan otros inmuebles relevantes como una casa con patio del siglo XVIII en la calle Real número 30; una edificación a dos alturas en la calle Cho Manuela número 10 y una vivienda de planta alta en el callejón de Los Campos.

La iglesia tiene planta basilical de una nave que acaba en un presbiterio de mayor altura, separadas por un arco fajón, otros arcos y contrafuertes y la cubierta es una armadura de parhilera atirantada. La fachada es un hastial con portón, un óculo en el eje y dos pináculos extremos, sobre los bordes de sillares a manera de pilastras, que se unen con alas curvas a la espadaña de tres huecos, rematada por un frontón. La casa de la calle Real número 30 está formada por dos crujías de una y dos alturas dispuestas en una "L" que define, adaptándose a la pendiente, un patio alargado con una galería de planta alta en el interior. En la calle Cho Manuela número 10 hay una casa de planta alta con crujía de dos alturas a doble cota, abriendo una serie de huecos simples en los paramentos largos. La casa de planta alta del callejón de Los Campos presenta crujías de una y dos alturas formando una "L" en planta y abriendo también huecos en el eje del paramento largo.

Temisa – Otros barrios

En Temisa destacan por su patrimonio arquitectónico otros barrios además de San Miguel, como La Inmaculada, un conjunto compacto de estructura circular, servido por una acequia, con casas de arquitectura tradicional construidas entre los siglos XVIII y XIX, y el barrio Corazón de Jesús, que se extiende a ambos lados de la vía que va al cementerio y en el que predomina una serie de casas tradicionales.

El barrio de La Inmaculada se dispone sobre tres callejones: del Convento (donde destaca el conjunto arquitectónico homónimo formado por edificios en dos alturas dispuestos irregularmente en "U", en torno a un espacio abierto), Riíllo y de La Acequia, además del lugar conocido como Las Cuevas.

En el barrio del Corazón de Jesús destaca en la calle Corazón de Jesús, n. 16 una casa de interesante volumetría, formada por crujías de dos alturas dispuestas en "L". En el callejón El Salvar se levanta uno de los edificios, tipológicamente, más interesantes de Temisas: un volumen de dos alturas y cubierta a dos aguas con una gran galería sobre pies derechos a todo lo largo de la fachada, techada y con balaustre.

BICS Relacionados

Casa de la Cámara Episcopal
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Monumento.
Decreto 285/1996, de 22 de Noviembre 1996. B.O.C. núm. 165 de 23/12/96.

Templo Parroquial de San Sebastián
Templo Parroquial de San Sebastián

Monumento.
Real Decreto 1051/1981, de 13 de Marzo 1981. B.O.E. núm. 135, de 6/6/81.