De igual manera que las laderas de la montaña y la vega interior, la zona de la costa de la antigua Agáldar presenta una intensa utilización aborígen. Algunos poblados, como el del Agujero y Mugaretes del Clavo y, sobre todo, la singular necrópolis de La Guancha, forman parte de este espacio.

La playa del Agujero conserva los restos de uno de los más importantes poblados en superficie de los primitivos habitantes de Gran Canaria, cuya extensión original ocuparía una superficie notablemente mayor a la hoy conservada. En la actualidad, el poblado de la costa de Gáldar forma varios grupos. El primero de ellos junto a la Playa de Bocabarranco; un segundo, el Poblado del Agujero, que queda dividido por la carretera de acceso a la playa desde Gáldar, muy próximo al anterior; por último, La Guancha, un conjunto delimitado por los barranquillos de El Agujero y La Arenilla.

Además de casas, en la Guancha se aprecian numerosas construcciones funerarias de carácter tumular. A estas edificaciones se asocian otras estructuras de piedra, con muros y gradas.

En este conjunto se localiza un área de necrópolis en la que se conservan algunos de los túmulos funerarios más relevantes de toda Gran Canaria. El mayor de estos monumentos funerarios es el conocido Túmulo de La Guancha. Una gran construcción de piedra seca de tendencia circular, con una evidente ordenación jerárquica del espacio a partir de anillos concéntricos y muros radiales, en relación con el enterramiento principal. Mediante este procedimiento, se definen diversas áreas de sepultura, hasta 42, en las que se irían ubicando cada una de las inhumaciones. Estos grandes túmulos colectivos han sido interpretados como panteones familiares en los que se daba sepultura a los miembros de la casta dirigente de la sociedad prehistórica de Gran Canaria.

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