El pintor José Arencibia Gil (1914-1968) es conocido principalmente por sus pinturas de gran formato, a modo de pinturas murales como las que realizó para la Iglesia de San Francisco De Asís o las que decoran el presbiterio y capillas colaterales de la Iglesia de San Matías de Artenara.

La obra pictórica desarrollada en Santa Lucía es de carácter religioso, ya que se centra en la figura de Santa Lucía, patrona de esta Iglesia. Aunque se conocen como pinturas murales, en realidad son óleos pintados sobre un lienzo para luego adherirse a la pared.

Esta obra pictórica se caracteriza por un estilo ligeramente academicista debido a sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando y un claro interés por el dibujo. Su producción artística se apartó bastante de la que a nivel oficial se venía realizando alrededor de la Escuela Luján Pérez.

Es una obra que cubre toda la pared del presbiterio. En ella destaca la grandiosidad, la búsqueda de movimiento ascendente en los personajes y el uso de tonos amarillos, ocres y tierras. Un grupo de ángeles se dispone en un mar de nubes rodeando el anagrama con el nombre de Jesús. Hay una parte de la obra que está abocetada con carboncillo y que el artista no pudo terminar por su repentino fallecimiento.