El Cabildo celebra la primera de las tres visitas guiadas para descubrir el patrimonio histórico que guarda el Barranco Guiniguada

08 feb 2018

La Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria celebra el día 10 de febrero la primera de las tres visitas guiadas gratuitas programadas al Barranco del Guiniguada en el marco de su nueva iniciativa ‘Patrimonio a pié’. El centenar de plazas se agotaron en diez minutos a primera hora del día de apertura de la inscripción. Las dos restantes visitas se desarrolla los días 15 y 24 del presente mes.

La duración aproximada de la visita que recorrerá el Guiniguada (dificultad media) será de 3 horas y media. Impulsada por la Unidad de Patrimonio Histórico del Cabildo, la misma plantea un recorrido desde el Maipez, junto al Jardín Canario, hasta llegar a la boca del barranco, en el Pambaso, junto al risco de San Nicolás, con casi diez kilómetros de recorrido a pie por la pista que circula por el fondo del cauce.

La iniciativa que estará dirigida por el antropólogo y técnico del área de Patrimonio Histórico de  la Consejería de Cultura, José González, asistido por la empresa Tibicena, explicará a los asistentes el protagonismo del barranco en la historia del desarrollo urbano de la ciudad fundacional, la ciudad histórica y contemporánea. Durante la visita se abordará cómo se reforzó el caudal como fuente de agua a partir del trasvase de la Mina de 1501 y el papel que tuvo en la economía azucarera que inicia el despegue mercantil de la historia de Gran Canaria.

Se prestará especial atención a los recursos del patrimonio hidráulico que jalona el barranco como la Fuente Morales o a los sistemas de minas de su cauce, a los estanques de arcillas expansivas y a los realizados en cuevas o albercones, a las  canalizaciones y toda la extensa cultura del agua que tiene reflejo material en los lados y fondo del cauce del Guiniguada.

Hay que recordar que los acondicionamientos de importantes bancales o terrazas de cultivos con muros de defensa del cauce y paredes de nivelación, sigue dibujando hoy en día un paisaje de escalones de plataneras que da cuenta de un episodio del penúltimo monocultivo de la isla, en donde su capital, además, mantiene una de las reservas de suelo agrario más importantes.

Las infraestructuras del molinerías abandonadas que podremos observar en el recorrido, los recursos botánicos de la vegetación propia de este tramo bajo del Barranco del Guiniguada, así como la secuencia de los asentamientos desde los yacimientos prehispánicos en cuevas hasta los núcleos periurbanos que tienen en el barranco una ventana en el tiempo, constituyen otro atractivo de esta visita guiada como testimonio de una memoria colectiva y de un patrimonio intangible de usos y saberes acumulados.

 

Guiniguada: un cauce de historia

Antes de que llegaran los europeos a Gran Canaria, los antiguos canarios labraron en el barranco parte de los asentamientos a la orilla de lo que fue el Río Guiniguada, convertidos hoy en yacimientos del cauce. Tras la Conquista y con la ciudad fundacional al borde de su delta, se intensificaron los usos y aprovechamientos del barranco.

Así, en 1501 se abrió en su cabecera la primera gran obra hidráulica de trasvase: La Mina, que dio nombre a un tramo importante del cauce, y que permitió el despegue del Real de Las Palmas y algunas industrias del primer monocultivo. A lo largo de los siglos este barranco siguió ofreciendo recursos cuyo aprovechamiento supuso la construcción y modificación del fondo y sus orillas.

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