La imagen de la Virgen del Pino es una escultura de bulto redondo completamente tallada en madera cuya ubicación habitual es el Camarín de la Virgen, abierto hacia el Retablo Mayor de esta Basílica. La madera empleada para su creación fue en gran parte de roble, pero también se utilizaron pino y cedro.

Pese a ser una imagen de bulto redondo y no una imagen de vestir, desde el año 1558 se muestra vestida con traje, manto y rostrillo de forma que sólo se aprecian las caras de la Virgen y del Niño, así como unas manos que no son las originales, ya que las suyas están ocultas bajo los ropajes. Otras piezas escultóricas que también ocultan su aspecto real bajo ropajes suntuosos son la Virgen Candelaria de Moya o la Virgen de las Nieves en La Palma. Algunos Prelados como Tavira, Marquina o el mismo Infante Florido quisieron eliminar estos ropajes excesivos y mostrar la imagen real, pero se consideró irreverente a nivel popular esta opción.

Juan Pérez de Villanueva fue quien donó esta imagen a la primera ermita de Teror en la década de los años treinta del siglo XVI, cuando se realizan reformas en la ermita con el objetivo de adecentarla.

El origen de esta advocación religiosa parece estar en Huelva, su tierra natal, a finales del siglo XV, y de allí se exportó a las islas, aunque será a partir del siglo XVIII cuando esta advocación alcance su mayor fervor y difusión. Se desconoce quién es su autor ya que no existe documentación al respecto, pero en base a las características estéticas e iconográficas de la obra se cree que es de procedencia sevillana. Podría estar en la órbita de los modelos realizados por el escultor de origen germano Jorge Fernández, que trabajó en el Retablo del Altar Mayor de la Catedral de Sevilla.

La imagen de la Virgen presenta una curva sinuosa de estilo tardogótico pero su rostro tiene un aire clasicista que nos acerca al Renacimiento. En cambio, el rostro del Niño Jesús es de estilo más goticista. Esta obra escultórica puede considerarse, por tanto, una pieza de transición dentro de la escuela sevillana de la primera mitad del siglo XVI, en la que se produce una simbiosis entre los prototipos nórdicos y las propuestas hispanas.