Es uno de los edificios más importantes del Patrimonio Arquitectónico de Canarias, un punto de inflexión en el cambio hacia la nueva arquitectura del siglo XVIII. El proyecto fue realizado hacia 1778 por Antonio y Diego Nicolás Eduardo, y se sabe que las obras fueron dirigidas por el maestro mayor Patricio García, que procedía de La Orotava, Tenerife.

El edificio se levantó con aportaciones populares, y su principal promotor fue el capitán Quesada. De planta regular, la iglesia se estructura en tres naves longitudinales, siendo la central de mayor altura. Están separadas por pilastras poligonales, cubiertas por bóveda de medio cañón y con cúpula sobre pechinas y tambor sobre el crucero. Tiene seis capillas a cada lado, y dos colaterales, además de la capilla mayor.

Destaca la fachada principal que da a la plaza, donde se abren la puerta Mayor, la "Santa" o de Santiago y la de la Purísima Concepción. Construido en cantería de Gáldar, el alzado se estructura en dos cuerpos, separados por voladas cornisas y se remata con un gran frontón de arco rebajado, enmarcado entre torres gemelas. El lenguaje clásico, característico de sus proyectistas, está en las columnas de fuste liso y con énfasis, y en las pilastras estriadas, tanto de capitel jónico como toscano. Los vanos son de arco de medio punto, rebajados y adintelados. Lateralmente se abren las puertas del Sol o de San Antonio Abad y la del Viento o de la Trinidad. Posee valiosas piezas de arte mueble imaginero.