El antiguo colegio de Jesús Sacramentado es el más importante ejemplo de arquitectura doméstica del siglo XIX. El edificio ocupa una parcela rectangular de grandes dimensiones. Con una destacable arquitectura académica, responde al momento del romanticismo estilístico.

Construido en 1850 se convirtió en colegio casi un siglo después.  El edificio fue objeto de reformas posteriores, en 1925, año en que pasó a ser propiedad de Don Antonio Harris. Luego, siendo ya propiedad del Ayuntamiento, se cedió en 1965 a las Siervas de María para que abrieran el Colegio.

El alzado principal a la plaza de Santiago es simétrico y se compone tres huecos por planta, situados entre pilastras laterales, con arcos, en el nivel inferior, y adintelados con guardapolvos sobre ménsulas, en el superior. La ornamentación se concentra, sobre todo, en los paños de cantería situados en el friso de los huecos. Otros elementos compositivos a subrayar en la fachada son el zócalo, el frontón del balcón principal, la línea de imposta horizontal que marca el forjado, la banda del friso, o la cornisa con moldura, destacando los capiteles de las pilastras y el remate por pedestales. Todos estos elementos fueron realizados en cantería y los antepechos de los balcones en rejería. Los alzados laterales retoman estos mismos elementos, aunque con variantes compositivas.