En las proximidades de la cima de la Montaña Bermeja o de las Cuatro Puertas se localiza un complejo yacimiento aborigen formado por varios elementos, entre los que encontramos diversos grupos de cuevas, un recinto ceremonial muy singular, silos, caminos y pasillos, pero sin duda el más espectacular de estos espacios lo constituye la cueva que le da nombre al conjunto, una cueva de amplias dimensiones excavada a mano en la toba volcánica.

El rasgo más característico de dicha cavidad es que presenta cuatro grandes puertas orientadas hacia el norte, que dan paso en el exterior a una plataforma horizontal en la que también se excavaron en torno a una veintena de agujeros destinados, presumiblemente, a sostener una techumbre o sombrajo.

A escasa distancia de la cueva de Cuatro Puertas, en dirección al naciente, aparece una curiosa estructura en cuya superficie se labraron diversos canales y cazoletas. Algunos autores defienden que tal emplazamiento correspondería a un almogarén, es decir, un lugar de culto a las divinidades. De este modo, tanto la cueva de Cuatro Puertas, como los canales y cazoletas asociados a ella, se han vinculado al ámbito de las prácticas mágico-religiosas de canarios.

Cerca del llamado almogarén, siguiendo en dirección naciente, encontramos un camino aborigen tallado en la toba que recorre el morro por el lado sur y nos lleva a la denominada "Cueva de los Papeles", que corresponde a una cavidad artificial con una planta de tendencia circular, en cuyas paredes aparecen grabados varios triángulos púbicos, tradicionalmente asociados a ritos propiciatorios de la fertilidad. Siguiendo por el sendero, y en las cercanías del complejo anteriormente descrito, se encuentra el grupo de cuevas conocido como de Los Pilares. Corresponde a un poblado troglodita formado por numerosas cuevas artificiales de habitación, comunicadas por pasillos y túneles, así como por graneros y otros recintos, a los que resulta difícil atribuir una funcionalidad específica.

Muchas de las cuevas artificiales suelen presentar una estancia central, a la que se adosan, en un número variable, otros recintos de menor entidad, lo que permite suponer la existencia de emplazamientos diferenciados para el desarrollo de las numerosas actividades cotidianas desarrolladas por estas poblaciones. Muy posiblemente las cuevas estarían cerradas en parte por muros de piedra seca y, en algunos casos, el espacio interior podría haberse compartimentado por "estructuras ligeras" (elaboradas a partir de ramas y pieles) o por alineaciones de piedras.

De la Cueva de los Pilares sale otro camino que baja a través de un pequeño túnel en dirección naciente, hacia una cueva-granero denominada "de la Audiencia", a la que se llega por una estrecha "chimenea", casi imposible de localizar si no se lleva un guía experto, y más allá aun, sobre el lado oriental, existe una cantera de molinos muy interesante, pero de difícil acceso pues el camino está borrado y lleno de puntiagudas tuneras indias.