En los límites del desaparecido convento de Santo Domingo existe una construcción del siglo XVII, las Casas de Alejandro Hidalgo, desde donde parte la vía de enlace con El Barrio alto, hoy calle Alejandro Hidalgo, probable lugar de residencia de los primeros peninsulares llegados a Agüimes.

Las Casas de Alejandro Hidalgo, uno de los patricios de la ciudad, destaca por sus elementos del tardío gótico "manuelino". Junto a esta edificación, llama la atención también la Casa del Tallero, un modelo urbano del siglo XIX de dos alturas.

El Covento de Santo Domingo fue fundado en 1661, secularizado en 1835 y destruido por un incendio en 1887. Las Casas de Ajejandro Hidalgo es una construcción que posee ahora una única crujía de dos alturas con una cubierta a dos aguas. El edificio destaca, sobre todo, por los dos huecos altos de la fachada, con repisas profusamente labradas con sogueado y taqueada, características del tardío gótico "manuelino".

Junto a ella, la Casa del Tallero, situada en un solar de esquina que ocupa toda la fachada. Sobre una superficie trapezoidal deja en la crujía interior un patio con galería sobre dos soportes y con una escalera de cantería junto a la medianera. La fachada principal es simétrica, de seis huecos rectangulares recercados en cantería, que usa también la piedra en el zócalo y los sillares de esquina.