La calle Triana mantiene su papel como Calle Mayor al ser una de las vías comerciales más importantes de la ciudad. Una calle que remata el Parque de San Telmo, que alberga la Ermita de San Pedro González Telmo, reconstruida en 1694 como Parroquia de San Bernardo, y declarada Monumento en 1980; el denominado Quiosco Modernista, que data de 1923 y destaca especialmente por la cerámica que cubre las fachadas; y el Quiosco de la Prensa, antes de Flores, proyectado por Eduardo Laforet en 1926.

La historia de la calle Triana refleja la estructuración del barrio por las transformaciones sufridas en su trazado, al tiempo que acoge una serie de edificios que resumen parte de la historia arquitectónica de la ciudad, en el cambio entre los siglos XIX y XX, mostrando estilos neoclásico, clasicista, ecléctico-académicos o modernistas de gran calidad. Ejemplos son las casas modernistas que reflejan una determinada cultura burguesa comercial, con gran calidad arquitectónica, afín a los principios estilísticos europeos contemporáneos. Otros edificios siguen el esquema de la arquitectura "doméstica" en Canarias, mientras que otros presentan un estilo ecléctico-academicista, como el edificio del Gobierno Militar.

En la arquitectura del barrio de Triana destacan, asimismo, tres edificios de gran valor histórico. El teatro Pérez Galdós, reconstruido en 1928 y posteriormente rehabilitado y ampliado en 2007, que conserva en sus salones y escenario las pinturas de Néstor; la Casa-Museo Pérez Galdós , en la calle Cano, declarada monumento en 1985 y modelo de arquitectura doméstica tradicional decimonónica con valor histórico, por haber sido la casa de nacimiento y vivienda familiar del escritor; y la Casa Rodríguez Quegles (1900), entre las calles Pérez Galdós y Perdomo, que albergó durante años el Conservatorio de Música y en la actualidad ha sido rehabilitada y está ocupada por el área de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.